Lengua Castellana y Literatura

Irene García Muñoz

Llegaron las merecidas vacaciones 21 diciembre 2010

Filed under: Uncategorized — irene93lengua @ 17:02

 

Y no me gustaría despedirme (por unas semanas) del blog sin desear una… ¡feliz Navidad y un próspero Año Nuevo!

Además, un regalito se ha adelantado y ya tenemos la nueva Ortografía de la lengua española. De esta forma, comenzaremos el 2011 con uvas y tratando de acostumbrarnos a ese “guion”, “solo” y acogiendo a la “ye”.

Tranquilamente, ya me puedo despedir con una entrada más acorde a estas fechas y cargando motores para lo que nos queda de curso.

¡Hasta pronto!

 

Los girasoles ciegos 19 diciembre 2010

Filed under: Uncategorized — irene93lengua @ 11:40

Este libro lo componen cuatro historias distintas pero relacionadas entre sí, cuatro testamentos diferentes sobre el horror de la Guerra Civil.

El primer protagonista es el Carlos Alegría, un estudiante de Derecho que se encuentra en el bando del ejército sublevado. El día antes de que el bando republicano caiga, decide rendirse. Es hecho prisionero por los republicanos, después por los vencedores y siempre por esa guerra. Cuando le fusilan, logra sobrevivir, malviviendo hasta que después de entregarse se suicida sin lograr soportar ser un derrotado por los derrotados.

Eulalio y Elena huyeron de Madrid por miedo. Ella murió en el parto de la montaña y él enloqueció junto con el niño y dos vacas, malviviendo. Su crimen fue ser poeta y pensar. En un diario que encontraron junto a los cadáveres de padre e hijo, Eulalio imprimía sus sentimientos, intentando aclararlos, pero nunca llegó a comprender por qué tuvo que sufrir tanto.

Juan Senra, estudiante de Medicina y rojo, dilata su vida gracias a conocer al hijo del coronel Seymar, quien le interroga. Este había estado buscando información sobre su hijo fallecido y, finalmente, encuentra a alguien que sabe de él. Juan Senra calla la verdad sobre su hijo, diciendo lo que su padre y su madre desean oír. Así sobrevive varias semanas, mientras sus compañeros van pasando por los pelotones de fusilamiento. Conoce a Carlos Alegría y se hace amigo de Eugenio; cuando este es asesinado, sin nada en lo que creer, decide contar la verdad sobre ese hijo ratero y morir de verdad.

Ricardo vive en un armario. Su hijo Lorenzo y su mujer Elena guardan el secreto de sus vidas, pero el padre Salvador comienza a hostigar a la mujer, buscando su favor. Pese a sus recelos y cuidados, ya perdieron a su hija Elena cuando huyó con un poeta, no consiguen librarse de la presencia del padre Salvador, quien comienza a irrumpir en su casa cada vez más a menudo. Finalmente, un día en el que Salvador intenta violar a Elena, Ricardo se lanza contra él: su secreto ha sido descubierto, su mundo se ha desvanecido. Antes de que le apresen, Ricardo se suicida.

 

Este libro me ha gustado muchísimo, porque esta temática me interesa bastante, creo que son testimonios que, aunque inventados, deberíamos leer todos los españoles para lograr evitar un futuro parecido.

La historia que más me ha llamado la atención ha sido la última por el fantástico cambio de narrador y focalización. Aunque todas son muy trágicas, ha sido la que me ha parecido más dura.

En lo único que no estoy del todo de acuerdo es en que la primera historia sea la de un “vencedor”, creo que se deben incluir historias sobre personas del bando ganador que también sufrieron mucho, pero es como comenzar un relato sobre la violencia de género con la historia de un hombre, los hay, pero como en este caso, uno entre cien.

 

La sonrisa etrusca 12 diciembre 2010

Filed under: Uncategorized — irene93lengua @ 15:16

La historia nos muestra los últimos meses de vida de Salvatore Roncone, el antiguo partisano Bruno. Este sufre un cáncer terminal, que él denomina cariñosamente  “la Rusca”, y acepta mudarse de su Roccasera de toda la vida, con sus montañas, sus hombres y sus mujeres al frío y oscuro Milán, en casa de su hijo Renato y su mujer Andrea. Cuando la vida parecía haber mostrado todas sus sorpresas al anciano vividor, conoce a Brunettino, su nieto, y a Hortensia, la mujer que le muestra el amor. En esas  semanas, con su angelote y su amada descubre un nuevo significado de ser hombre, abuelo, de querer, de ser amado e, incluso, en la antipática Milán a veces sale un Sol calabrés. Pero, desgraciadamente, Bruno sabe que sus días están contados y  poco a poco va perdiendo esas fuerzas de hombre de campo. Finalmente, una noche se termina su guerra, junto a su Brunettino, junto a esa anhelada palabra, “nonno”, que le hace dormir por siempre con una sonrisa etrusca en su rostro.

 

Este libro me ha parecido muy enternecedor, la historia de un hombre que en sus últimos días descubre nuevas sensaciones nos hace pensar en todo lo que nos queda por vivir a los demás. Sin embargo, los extensos monólogos interiores e, incluso, esa exagerada ternura han hecho que, en ocasiones, el libro me haya resultado un poco tedioso.

Por último, me ha resultado interesante la reflexión sobre las nuevas costumbres, la forma de educar a los niños hoy en día, sin demostrar tanto amor, la carencia de alimentos naturales u objetos artesanos en las ciudades, etc.